Una vez diagnosticada total y definitivamente la cardiopatía se procede a su tratamiento que puede ser de tres tipos: 1. Medicamentoso, 2. Corrección mediante un cateterismo terapéutico y 3. Corrección quirúrgica.
Tratamiento medicamentoso
Se trata en general de cardiopatías leves que no tienen indicación todavía para una terapia invasiva, o bien de cardiopatías que progresivamente están desapareciendo por si solas. También se indica en cardiopatías graves que por diversos motivos no tienen indicación quirúrgica.
El tratamiento medicamentoso ayuda a la función cardíaca y mejora la situación clínica y calidad de vida del niño, que debe ser revisado por su cardiólogo en consultas sucesivas y de variable frecuencia.
Corrección mediante un cateterismo terapéutico
Actualmente algunas cardiopatías se corrigen definitivamente con cateterismo (cateterismo terapéutico) no siendo necesario la intervención quirúrgica.
El procedimiento es básicamente similar al descrito en el cateterismo diagnóstico añadiendo además el tratamiento de la cardiopatía: a) dilatando zonas o válvulas estrechas con un catéter balón (un catéter lleva en la punta un globo que se introduce desinflado y se infla a presión dilatando la estructura estrecha) o con un "stent" (malla intravascular metálica que se expande con un catéter balón); b) ocluyendo vasos o conexiones vasculares anormales inyectando o colocando dentro de ellos "coils" o "dispositivos en paraguas" que son dispositivos metálicos o de plástico que ocluyen el vaso; y c) creando/ampliando un agujero intercameral para facilitar el paso o mezcla de la sangre como la CIA en la TGA. (Ver la sección cateterismos terapéuticos)
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