A pesar de la enorme cantidad de información que suele aportar, no siempre la ecocardiografía permite dar una información definitiva acerca de la situación cardiológica del feto. Las causas más frecuentes son:
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Mala ventana ecográfica. Esto es, dificultades para la obtención de una imagen ecográfica correcta debido a circunstancias propias de la gestante, como puede ser un panículo adiposo abundante, la inserción de la placenta en la cara anterior del útero, o la simple aplicación, poco tiempo antes, de crema hidratante en el abdomen. Todos estos factores constituyen una barrera al paso de los ultrasónicos.
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Posición fetal desfavorable: Por ejemplo, fetos situados en posición transversa, o con la espalda enfrentada al abdomen de la madre. En este caso, los huesos fetales suelen dificultar la obtención de imágenes.
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Cardiopatías de difícil diagnóstico intraútero por su poca expresividad ecográfica, como:

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Las comunicaciones interventriculares pequeñas (ver imagen de un corte de 4 cámaras, donde se observa un corazón completamente normal en la imagen de escala de grises. Sin embargo, al introducir el color, se detecta un mínimo paso de sangre a través del tabique interventricular (flecha), muy cerca de la punta del corazón. Para detectar este pequeño defecto es necesaria una muy buena ventana ecográfica), las obstrucciones valvulares poco importantes (pero que pueden llegar a serlo en la vida postnatal) o los drenajes venosos pulmonares anómalos
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Cardiopatías que pueden desarrollarse progresivamente a lo largo de la vida fetal, como sucede con las estenosis y/o atresia de las válvulas aórtica o pulmonar
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Cardiopatías que solo se constituyen en tal si las estructuras cardiacas implicadas no evolucionan correctamente en la vida postnatal. Es el ejemplo de las comunicaciones interauriculares tipo fosa oval o del ductus arterioso permeable, los cuales están presentes obligatoriamente en el feto, pero deben desaparecer espontáneamente en las primeras semanas o meses tras el nacimiento
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Cardiopatías que pueden encontrarse en modo "latente" en el feto y que solo se ponen de manifiesto en la vida postnatal, como es el caso de la coartación de aorta. Su diagnóstico intraútero no siempre es posible, y generalmente debemos fiarnos de datos indirectos (como la desproporción en el tamaño de vasos en el corte de 3 vasos) que, más que diagnósticos, son sugestivos de la posibilidad del desarrollo de la cardiopatía en fase postnatal, como vimos más arriba. . Otras se manifiestan clínicamente varios años después del nacimiento aunque son congénitas; en ellas es imposible detectar ecocardiográficamente la "tendencia" o el "mecanismo inductor" de cardiopatías que se manifestarán años después.
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