La circulación fetal
Es interesante que las embarazadas conozcáis un poco cómo es la circulación del feto para que podáis entender ciertos hechos en la práctica médica fetal. De hecho, es muy diferente a la postnatal (comparar con la circulación del corazón normal en esta web). (Ver el dibujo adjunto). El feto presenta una disposición paralela (no en serie) de las dos circulaciones, la pulmonar y la sistémica. Esto quiere decir que ambos ventrículos están perfundiendo simultáneamente a ambos territorios, mediante dos cortocircuitos que los conectan entre sí: la fosa oval o CIA y el ductus arterioso. Esta disposición hemodinámica y la posibilidad de "desvío de flujos" entre ambas circulaciones, permiten que la presencia de cardiopatías fetales graves como la obstrucción o hipoplasia de un ventrículo pase clínicamente desapercibida y sea compatible con la supervivencia del feto hasta su nacimiento, ya que el otro ventrículo suple esta deficiencia. Tal es el caso de la hipoplasia del ventrículo izquierdo. Por otro lado, en el feto apenas hay circulación pulmonar y sus pulmones son afuncionales. El intercambio de gases lo realiza en exclusiva la placenta.
Al nacer el niño, la fosa oval y el ductus tienden a cerrarse; la placenta desaparece y su función es asumida por los pulmones del niño. La circulación en paralelo pasa a estar en serie y cada ventrículo debe valerse por sí mismo. Por tanto, es al nacimiento cuando se manifiestan clínicamente las cardiopatías congénitas, pudiendo ocasionar la muerte rápida del recién nacido.
Por otro lado, esta peculiar circulación fetal hace que ciertas conexiones, comunicaciones o estructuras se constituyan en cardiopatías solo si perduran semanas o meses más allá del nacimiento, siendo normales durante el periodo fetal. Las cardiopatías derivadas de estas estructuras no son, pues, diagnosticables durante el embarazo, pues sólo lo son después del nacimiento. Tal es el caso del ductus y de la CIA.
Diagnóstico Fetal
Circulación Fetal